Todo lo que no sabes sobre Ley de Startups

Hoy vamos a hablar sobre la Ley de Startups. Sé que puede sonar como un rollo legal, ¡pero creedme! Esta…

Aprender a tocar un instrumento es la mejor actividad para tu hijo

Puede que muchos prefieran apuntarlos a inglés o a fútbol, pero hay padres que saben ver el talento creativo que tienen sus hijos y quieres sacarles  potencial. Y es que la mejor edad para aprender cualquier cosa desde cero es en la infancia. En este artículo te enseño por qué.

¿Por qué los niños tienen más facilidad para aprender a tocar un instrumento que los adultos?

Los niños suelen tener ciertas ventajas cuando se trata de aprender a tocar un instrumento musical en comparación con los adultos. Estas son algunas razones:

-Plasticidad cerebral: Los cerebros de los niños son altamente maleables y están en constante desarrollo, lo que les permite adaptarse y absorber nueva información de manera más eficiente que los cerebros de los adultos.

-Mayor tiempo disponible: Los niños suelen tener más tiempo libre que los adultos para practicar y dedicarse al aprendizaje de un instrumento, lo que les permite dedicar más horas a la práctica y mejorar más rápidamente.

-Menos inhibiciones: Los niños tienden a ser menos conscientes de las críticas y menos autoconscientes que los adultos, lo que puede hacer que estén más dispuestos a probar cosas nuevas y a cometer errores sin miedo al fracaso.

-Mayor capacidad de concentración: Aunque esto puede variar según el niño, muchos niños tienen una capacidad de concentración más desarrollada que les permite centrarse en la práctica de un instrumento durante períodos más largos de tiempo sin distraerse fácilmente.

-Menor miedo al fracaso: Los niños suelen estar menos preocupados por cometer errores y más dispuestos a probar cosas nuevas, lo que puede facilitarles el proceso de aprendizaje de un instrumento musical.

Los adultos suelen tener menos tiempo libre y algo más de dificultad para aprender una disciplina desde cero, pero pueden compensar estas dificultades perfectamente teniendo capacidad para establecer metas claras y siendo más disciplinados. Y, por supuesto, tendrán ventaja si tienen ya nociones de teoría musical.

 

¿Desde cuándo se pueden iniciar en este aprendizaje los niños?

El momento ideal para que un niño comience a aprender a tocar un instrumento musical puede variar según varios factores, como el desarrollo físico y cognitivo del niño, su interés y motivación, así como la disponibilidad de recursos y apoyo adecuados. Sin embargo, muchos expertos coinciden en que los niños pueden comenzar a recibir una introducción informal a la música desde una edad muy temprana, incluso desde la infancia.

Algunos niños muestran interés en la música y en los instrumentos desde edades muy tempranas, y los padres pueden fomentar este interés proporcionándoles instrumentos de juguete simples, cantando canciones juntos o exponiéndolos a la música en vivo o grabada. A medida que los niños crecen y desarrollan habilidades motoras más finas y una mayor capacidad de atención, pueden comenzar a recibir instrucción formal en un instrumento musical.

En general, muchos niños comienzan a tomar clases de música o a aprender a tocar un instrumento entre los 5 y 8 años de edad, cuando tienen la capacidad física y cognitiva para comprender conceptos musicales básicos y manipular un instrumento de manera más hábil. Sin embargo, no existe una edad mínima establecida para comenzar a aprender música, y algunos niños muestran talento y habilidad musical incluso antes de los 5 años.

Lo más importante es fomentar el interés y la curiosidad del niño por la música desde una edad temprana y proporcionarle el apoyo y los recursos necesarios para desarrollar sus habilidades musicales de manera adecuada.

 

¿Cómo saber cuál le va mejor a tu hijo?

-Observa sus intereses: Presta atención a las señales que tu hijo pueda estar dando sobre sus intereses musicales. ¿Le gusta bailar al ritmo de la música? ¿Tiene curiosidad por los sonidos de ciertos instrumentos? Estas señales pueden ayudarte a identificar qué instrumento podría captar mejor su interés.

-Prueba diferentes opciones: Anima a tu hijo a probar diferentes instrumentos musicales para ver cuál le resulta más cómodo y divertido. Muchas escuelas de música, tiendas de instrumentos o programas comunitarios ofrecen clases de prueba o demostraciones donde los niños pueden experimentar con diferentes instrumentos antes de comprometerse con uno.

-Considera su personalidad y habilidades: Observa la personalidad y las habilidades naturales de tu hijo. Por ejemplo, si es un niño muy activo y en movimiento, podría disfrutar tocando la batería o la percusión. Si es más tranquilo y reflexivo, podría sentirse atraído por instrumentos como el piano o el violín.

-Consulta con un profesor de música: Un profesor de música experimentado puede proporcionarte orientación sobre qué instrumento podría ser más adecuado para tu hijo en función de sus habilidades, intereses y características personales.

-Escucha su opinión: Finalmente, involucra a tu hijo en el proceso de toma de decisiones y ten en cuenta sus preferencias y opiniones. Pregúntale qué instrumentos le llaman la atención y por qué, y anímalo a participar activamente en la elección del instrumento que desea aprender.

Recuerda que lo más importante es que tu hijo se divierta y disfrute del proceso de aprendizaje musical, independientemente del instrumento que elija. No hay una respuesta única o correcta, y lo más probable es que su interés y habilidades evolucionen con el tiempo. Lo más importante es fomentar su amor por la música y apoyarlo en su viaje musical.

 

¿Qué pasa si el instrumento en el que se ha iniciado deja de gustarle o le es demasiado difícil?

Debes tener en cuenta de que tus hijos tienen toda la vida para elegir su camino y descubrir sus gustos y su personalidad. A pesar de que como padres queramos darle cierta ventaja, debemos cuidar de no enterrar el impulso natural de nuestros hijos por nuestras propias exigencias o impulsos.

A lo largo de la vida de nuestros hijos deberemos enseñarles a ser disciplinados pues, gracias a la disciplina, podrán llegar todo lo lejos que ellos quieran llegar. Pero hay que tener mucho cuidado y ser conscientes de que son niños y, si ni siquiera nosotros nos conocemos lo suficiente con nuestra edad, imaginémonos ellos…

Seamos pacientes e intentemos, en esas edades tan tiernas, que nuestros hijos hagan esto por diversión y no solo por competición ni obligación. Muchas veces los padres que obligan demasiado a sus hijos a hacer este tipo de cosas, consiguen que con el tiempo los hijos odien estas actividades y, en cuanto sean independientes, las abandonen y nunca más vuelvan a ellas.

Entonces esa ventaja que le habíamos dado desde pequeños se volverá en un mal recuerdo para ellos y una grandísima pérdida de tiempo y de dinero.

 

¿Con qué características debe contar una buena academia de música?

Una de las cosas más importantes si decides apuntar a tu hijo en esta disciplina es contar con una buena academia de música. Esta debería contar con una serie de características que promuevan un ambiente de aprendizaje efectivo, seguro y enriquecedor para los estudiantes. Aquí te dejo algunas características que debe tener:

-Profesores cualificados y experimentados: Los profesores deben tener la formación adecuada, así como la experiencia práctica en la enseñanza del instrumento o la disciplina musical específica. Deben ser capaces de adaptar su enseñanza a las necesidades individuales de cada estudiante y motivarlos para alcanzar su máximo potencial.

-Variedad de instrumentos y disciplinas: Una buena academia de música debería ofrecer una amplia gama de instrumentos y disciplinas musicales para que los estudiantes puedan elegir según sus intereses y preferencias. Esto puede incluir instrumentos de viento, cuerda, percusión, así como clases de canto, teoría musical y composición.

-Instalaciones adecuadas: Las instalaciones de la academia deben estar equipadas con los instrumentos musicales necesarios, así como con salas de ensayo y estudio bien acondicionadas. Es importante que el entorno sea seguro, limpio y propicio para el aprendizaje musical.

-Programa educativo estructurado: La academia debería ofrecer un programa educativo bien estructurado que incluya una progresión lógica de habilidades y conceptos musicales. Esto puede incluir la enseñanza de técnicas instrumentales, lectura musical, teoría y solfeo, así como oportunidades para participar en ensambles o recitales. Puedes ver ejemplos en algunas buenas academias como la de Piccolo Betera.

-Enfoque individualizado: Cada estudiante tiene sus propias fortalezas, debilidades y objetivos musicales. Una buena academia de música debería ofrecer un enfoque individualizado que se adapte a las necesidades específicas de cada estudiante, brindando atención personalizada y feedback constructivo.

-Oportunidades de actuación y participación comunitaria: Es importante que los estudiantes tengan la oportunidad de mostrar su talento y progreso a través de actuaciones en vivo, conciertos y eventos comunitarios. Esto no solo ayuda a desarrollar confianza y habilidades escénicas, sino que también fomenta un sentido de comunidad entre los estudiantes y sus familias.

-Ambiente motivador y positivo: La academia de música debe promover un ambiente motivador y positivo donde los estudiantes se sientan apoyados, inspirados y alentados a alcanzar sus metas musicales. Esto puede incluir el reconocimiento de logros, el estímulo del trabajo en equipo y la celebración del progreso individual de cada estudiante.

 

Ahora que sabes todo esto, espero haberte ayudado a resolver algunas dudas y haberte animado a dar el paso para que tu hijo pueda disfrutar de esta enriquecedora experiencia.